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¿Por qué Google Hotels muestra un precio más bajo que su web?

Usted busca su propio hotel en Google. Ahí está su web oficial, y también Booking.com. Debajo aparece un vendedor con el que nunca ha firmado nada, y vende su habitación más barata que usted.

¿De dónde ha sacado esa habitación? Normalmente, de alguien con quien usted sí ha firmado, uno o dos eslabones más atrás.

Esta guía explica quiénes son estos vendedores, cómo les llegan sus tarifas, cómo rastrear uno hasta su origen y cuándo merece la pena avisar a Google. Si el precio más bajo está en el propio Booking.com, empiece mejor por nuestra guía sobre por qué Booking.com es más barato que su web.

Cómo obtiene Google Hotels sus precios

Google no vende habitaciones. Su módulo de reservas muestra precios de sus partners, que Google describe como «propietarios de hoteles, agencias de viajes online, metabuscadores y otros proveedores de viajes», y dice que los completa con «datos adicionales que Google obtiene de toda la web» (Ayuda de Google Travel, en inglés (se abre en una pestaña nueva)).

En ese panel hay tres cosas que importan aquí:

Hoteles y webs de reservas pueden darse de alta gratis para mostrar sus precios (Ayuda de Google Hotel Center, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Por eso en la lista de su hotel pueden aparecer nombres con los que nunca ha tratado.

Primero: ¿de verdad es más bajo?

Descarte esto antes de perseguir a nadie. Es cuestión de minutos.

¿Lleva asterisco?

Un precio con asterisco puede ser un precio para miembros, para móvil o para usuarios con la sesión iniciada. Google exige que los precios para miembros se indiquen como tales y que se puedan reservar en cuanto el huésped se registre o inicie sesión (Política de precisión de los precios, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Un precio para miembros con asterisco sigue siendo un precio más bajo, pero es un problema distinto de una tarifa filtrada. Nuestra guía sobre Booking.com trata los precios para miembros y las tarifas para móviles en ese canal.

¿Es la misma estancia?

Entre en la oferta. Compare la habitación, el régimen, las condiciones de cancelación, el número de huéspedes y las fechas con lo que vende en su web. Una oferta de solo alojamiento y no reembolsable frente a su tarifa flexible con desayuno incluido no es una disparidad: son dos productos distintos. Comparar en las mismas condiciones es todo el trabajo.

¿Es el precio final?

Google exige a sus partners que incluyan en el precio que envían todos los impuestos y cargos obligatorios, y que muestren el mismo desglose en su página de reserva (Política de impuestos y cargos, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Compare el total final en la página de reserva del vendedor, no el precio destacado.

¿Es correcto su propio precio?

Si el vendedor solo parece más barato porque el precio de su web oficial en Google falta o está desactualizado, el problema está en su propio feed de precios. Ese feed lo envía su motor de reservas o su proveedor de conectividad, así que pregúnteles a ellos primero.

Quiénes son esos vendedores desconocidos

Si ha descartado todo lo anterior, el vendedor es de verdad más barato. Casi siempre es uno de estos.

Agencias online con las que no tiene contrato

Agencias online más pequeñas y OTA regionales. Muchas no tienen contrato con usted. Compran sus habitaciones a un mayorista o a un banco de camas y las revenden al precio que ellas fijan.

Mayoristas y bancos de camas

Empresas que compran habitaciones a los hoteles a tarifa neta y las revenden a turoperadores, agencias de viajes y webs. Algunas venden al cliente final en sus propias webs o a través de afiliados. Los hoteles suelen darles una tarifa neta pensada para ir dentro de un paquete o para venderse solo a profesionales del sector.

Afiliados y revendedores

Webs que no tienen inventario propio. Toman las tarifas de un banco de camas o del programa de afiliados de una OTA más grande y las publican con su propio nombre.

Metabuscadores que reenvían precios

La propia política de Google contempla partners que «muestran precios de otros proveedores de reservas» y llevan al usuario fuera de Google para reservar (Política de experiencia de derivación, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). El nombre que aparece en Google puede no ser el de la empresa que de verdad gestiona la reserva.

No todo vendedor desconocido es una fuga

Algunos son marcas hermanas de OTA con las que ya trabaja, o canales que su channel manager conecta sin que usted lo haya advertido. Revise la lista de partners de su channel manager antes de pensar lo peor.

Cómo se filtran las tarifas mayoristas

Una tarifa mayorista es una tarifa neta: el precio del hotel antes de que el revendedor añada su margen. Suele quedar por debajo de su precio público, con el acuerdo de que no se venderá suelta al público. Va dentro de un paquete de vuelo y hotel, o en la zona privada de una agencia de viajes.

La fuga de tarifas es lo que ocurre cuando ese acuerdo se rompe:

  1. Usted da a un mayorista una tarifa neta para paquetes.
  2. El mayorista la revende a un segundo mayorista o a un banco de camas, que quizá nunca aceptó sus condiciones.
  3. En algún punto de esa cadena, una web vende la habitación suelta, con un margen pequeño, por menos de su precio público.
  4. Esa web envía sus precios a Google Hotels, o a un metabuscador que sí los envía.

Lighthouse, que vende herramientas de paridad de precios a hoteles, lo dice sin rodeos: «muchos mayoristas venden tarifas contratadas a OTA sin contrato» (Lighthouse, 2019, en inglés (se abre en una pestaña nueva)).

Hay dos cosas que lo empeoran. Las tarifas mayoristas dinámicas, ligadas a un descuento fijo sobre su precio público, a menudo abren mucho más de su inventario que el cupo fijo de antes (el mismo artículo de Lighthouse lo señala). Y cuanto más larga es la cadena, menos sabe cada eslabón de sus condiciones.

Cómo rastrear una fuga

No puede cerrar una fuga hasta saber de qué contrato sale. Siga estos pasos por orden.

1. Anote lo que ha visto

Apunte el nombre del vendedor tal como lo muestra Google, la fecha, los huéspedes, la habitación, el régimen, las condiciones de cancelación, el total y la divisa. Haga una captura de Google y otra de la página de reserva del vendedor. Las ofertas cambian en cuestión de horas, así que todo esto son sus pruebas.

2. Lea la oferta

Un nombre de habitación que no es de las suyas, solo alojamiento cuando usted nunca lo vende, o unas condiciones de cancelación que nunca ha cargado: cada uno apunta a una tarifa que salió por un contrato mayorista y no por su channel manager. Mire si esa tarifa existe en alguna de sus extranets o en su channel manager. Si no existe, ha venido de fuera.

3. Haga usted mismo una reserva de prueba

Es la forma más fiable de rastrearla. Reserve la oferta usted mismo, a ser posible una reembolsable, o una con fecha lo bastante lejana para poder cancelarla. Luego observe cómo le llega la reserva. Entrará por uno de sus partners, y ese partner es el origen, o el primer eslabón de la cadena. El localizador, el código de tarifa y el bono suelen indicarle cuál es.

Algunos hoteles enseñan a recepción a hacer lo mismo con las reservas reales de un vendedor sospechoso: leer la confirmación y anotar por qué partner ha entrado. Lighthouse propone el mismo paso (Lighthouse, 2019, en inglés (se abre en una pestaña nueva)).

Una reserva de prueba cuesta dinero y tiempo del personal, así que guárdela para las disparidades que se repiten o que le cuestan reservas reales.

4. Lea el contrato

Cuando sepa qué partner es, compruebe lo que acordó en realidad:

  • ¿Puede vender la tarifa suelta, o solo dentro de un paquete o en una zona privada?
  • ¿Puede revenderla a otros mayoristas? ¿Tiene que decirle a cuáles?
  • ¿Puede aparecer la tarifa en webs públicas o metabuscadores?
  • ¿Qué pasa si lo incumple: un aviso, la suspensión del cupo, el fin del contrato?

Si el contrato no lo dice, eso es lo primero que hay que cambiar en la renovación.

5. Ponga vallas a la tarifa

Las vallas tarifarias son condiciones que se ponen a una tarifa para que no se pueda vender como una habitación al público:

  • Venta solo en paquete o solo a profesionales, por escrito en el contrato.
  • Una estancia mínima, una antelación mínima de reserva o una condición no reembolsable distintas de las de su tarifa pública.
  • Nombres de habitación o códigos de tarifa exclusivos de cada mayorista, para que una oferta filtrada delate su origen.
  • Tarifas netas calculadas para que, con un margen normal encima, no queden por debajo de su precio.

Después, háblelo con el partner. Si se repite, retírele el cupo.

Cuándo avisar a Google, y cómo

Tenga claro qué vigila Google. Sus normas tratan de la precisión: el precio que el usuario ve en Google tiene que ser el que puede reservar en la página del partner (Política de experiencia de derivación, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Google dice que valida los precios con regularidad, «con una combinación de herramientas automáticas y procesos manuales», y que desactiva la mayoría o la totalidad de los anuncios y de los enlaces a reserva gratuitos de un partner cuando su puntuación de precisión baja a «At Risk» o «Failed» (Política de precisión de los precios, en inglés (se abre en una pestaña nueva)).

Un precio más bajo que de verdad se puede reservar, de un partner que obtuvo sus habitaciones a través de una cadena de mayoristas, no incumple las normas de precisión de Google. Es un problema de contrato, y se resuelve con el partner, no con Google.

Cuándo tiene sentido avisar

La política de prácticas prohibidas de Google enlaza con un formulario, «Google Hotels and Vacation Rentals issue report» (Política de prácticas prohibidas, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Entre sus categorías están:

  • Precio no coincidente: el precio de la página de destino del partner no coincide con el de Google.
  • Tarifas que no se pueden reservar.
  • Precios base inexactos, o impuestos y cargos inexactos.
  • Precios privados no indicados: precios solo para miembros o similares que no se marcan como tales.
  • Inventario no autorizado: el partner no está autorizado a vender el establecimiento que muestra.

Cada formulario cubre un partner y un problema, y pide el enlace de Google Hotels, la página de destino del partner, el país del usuario y capturas de pantalla (el formulario, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Google dice que «normalmente no puede responder a los envíos de forma individual».

Quién puede enviarlo

El formulario pide «Your Partner Name» y «Your Hotel Center ID», los dos obligatorios. En la práctica, es para partners de Google Hotels. Si sus precios llegan a Google a través de su motor de reservas o de un proveedor de conectividad, es esa empresa la que tiene cuenta en Hotel Center. Mándele sus pruebas y pídale que lo envíe.

Hotel Center tenía una herramienta para denunciar infracciones de precios de otros partners. Google la retiró a partir del 31 de enero de 2024 (Ayuda de Google Hotel Center, en inglés (se abre en una pestaña nueva)). Los consejos antiguos que le dicen que lo presente ahí están desfasados.

Si un CRS o un partner de integración muestra la insignia

Si un tercero envía sus precios con la insignia «Web oficial» y usted no quiere que lo haga, la respuesta de Google es pedir a ese anunciante que deje de enviar los precios de su hotel (Ayuda de Google Hotel Center, en inglés (se abre en una pestaña nueva)).

Revisar una vez es fácil. Vigilar cada noche, no.

Todo lo anterior sirve para una estancia en un día concreto. La lista de vendedores de Google cambia a diario, y una tarifa filtrada puede estar semanas a la venta antes de que un huésped lo comente.

StayParity lee los vendedores que Google Hotels muestra junto a su hotel, Booking.com y Expedia incluidos, y pone cada precio al lado de su precio directo para la misma noche y los mismos huéspedes, en euros. Google no indica la habitación, así que un hallazgo, que el portal llama «Cheaper on Google», dice que un vendedor ha anunciado un precio menor que el suyo, no que venda la misma habitación más barata. Cada hallazgo entra en una lista con el nombre del vendedor, la fecha de la estancia y los huéspedes, y enlaza con la oferta del vendedor, que es donde empieza el paso 1 de arriba. En «Reports» puede exportar a CSV los precios más bajos que el suyo cuando necesite el historial para hablar con un partner.

Dos límites, para que sepa lo que contrata. Para todos los vendedores de Google Hotels —Booking.com y Expedia incluidos—, el precio es el que muestra Google: no revisamos las webs de los vendedores, así que esperamos a que dos lecturas de Google, con al menos media hora de diferencia, coincidan antes de que el precio llegue a su lista y a su resumen diario o semanal por email. Y StayParity no hace reservas de prueba. Le dice dónde y cuándo venden más barato que usted; esta guía le ayuda a averiguar por qué.

Términos como BAR, banco de camas o web oficial están en el glosario. La situación legal de las cláusulas de paridad en Europa está en nuestra guía sobre las normas de paridad de precios en la UE (en inglés). Si quiere que su web muestre a los huéspedes que su precio es el que conviene reservar, vea el widget de reserva directa.

Preguntas frecuentes

No directamente. Google retira o penaliza a los partners que incumplen sus políticas, por ejemplo con precios que no se pueden reservar o que no coinciden con los de la web del partner. Un partner del programa de Google Hotels puede notificarlo con el formulario de incidencias de Google. Si el precio es real y se puede reservar, la solución está en el contrato por el que se filtró la tarifa.

Revise sus precios gratis.

Sin tarjeta ni instalación. Los próximos 30 días, frente a cada vendedor de Google Hotels.